Comidas fuera de casa

¿Qué comer fuera de casa y que sea saludable?

Para el día de hoy os traemos desde la Consulta Dietética Sara Suárez la solución a este inconveniente que afecta  a tantas personas de nuestra sociedad. Constantemente nuestros pacientes nos plantean esta dificultad que tienen a la hora de llevar unos hábitos de vida saludables. Por ello, a continuación daremos consejos de aquellas opciones más saludables.

A menudo, por nuestro trabajo u otras circunstancias de nuestra rutina diaria debemos comer fuera, lo que en la mayoría de casos supone llevar una mala alimentación.  Horarios poco flexibles o  muchas responsabilidades que atender,  son algunas de las situaciones que nos llevan a tener poco tiempo para cocinar y por tanto, nos vemos en la obligación de depender de las comidas de restaurantes o bares, los menús que ofrecen en las cafeterías del trabajo o recurrir a soluciones rápidas como productos procesados de máquinas expendedoras o de supermercados.

Alternativas para comer en restaurantes o cafeterías:

Sea porque no tienes tiempo o porque tienes algún compromiso social, a veces no tienes más opción que comer fuera de casa. En este caso, para evitar  comer mal y  por consiguiente tener sentimientos de culpa, a continuación  te damos algunos consejos y tips para comer de la manera más sana posible en restaurantes, bares  o cafeterías.

  • Elige bien dónde comer: El primer paso y más importante es seleccionar dónde comer. No es lo mismo ir a un bar dónde sólo ponen tapas o platos con procesos de fritura, que ir a sitios dónde te ofrezcan variedad y alternativas saludables. Busca en internet establecimientos cercanos a tu zona y si puedes mira la carta que tienen. Saber de antemano qué te ofrecen te ayudará a elegir mejor. ¡Evita los buffets libres y establecimientos de comida rápida!

 

  • Selecciona los platos adecuados: Las ensaladas son una gran alternativa para cuando tienes que comer fuera, siempre y cuando no vengan acompañadas de salsas ni exceso de aliño (pídelas con el condimento aparte para ser tú quién controle el aderezo). También puedes comer platos basados en verdura. Si optas por comer  carne o pescado, procura que sea en plancha, al wok,  asado, o al horno. Sobretodo evita  comer alimentos que estén fritos, empanados o lleven grandes cantidades de aceite al cocinarlos.

 

  • Complementos y guarniciones: Este punto es muy importante, pues no sirve de nada pedir una pechuga de pollo a la plancha si la acompañamos de guarniciones poco saludables como patatas fritas (patatas congeladas sometidas a varias frituras en aceites de baja calidad). Mejor pedir si es posible que nos cambien el acompañamiento por una ensalada o verduras a la plancha. También evita las salsas, son un exceso de azúcares.

 

  • ¿Menú o a la carta?: En muchas ocasiones se opta por menú semanal porque es más “rentable”.  Pero esto depende de muchas variables,  y no siempre es así. Elige un menú en el que se te ofrezcan buenas alternativas como comidas caseras tradicionales (verduras, legumbres, arroz, etc) y cómo hemos dicho anteriormente, alimentos a la plancha y una buena guarnición. También los menús suelen incluir bebida, pan y postre. Pide agua o una bebida que no lleve azúcar, pide que te ponga el pan integral y de postre puedes tomar fruta, café o una infusión.

 

Alternativas para comer en la oficina: comida hecha en casa

Esta opción es más sana y económica, ya que tú eliges los ingredientes que llevará tu plato y cómo cocinarlos. Por lo que sólo necesitas un poco de organización para tener tiempo para prepararla. Te damos a continuación una serie de consejos para seguir:

  • Diseña tu menú semanal: El primer paso es decidir cuál va a ser el menú semanal, así evitamos tener que improvisar. Tanto si estás siguiendo una dieta como si no, es recomendable que sepas de antemano qué es lo que vas a comer, y si es posible, tener todos los ingredientes listos, para evitar imprevistos. Un consejo extra: es que también puedes aprovechar el fin de semana para preparar algunos tupper y dejarlos congelados, así nos evitamos tener que cocinar todos los días y que por falta de tiempo nos veamos obligados a las máquinas de vending o comer algún bocadillo.

 

  • Tómate tu tiempo para comer: Esto es muy importante, dedícale al menos 20 minutos a comer. Evita comer delante del ordenador, realizando trabajo y sin desconectar; ya que tendemos a comer más rápido y sin masticar bien los alimentos.

 

  • Opta por envases de cristal: Es aconsejable que en medida de lo posible se opte por envases de cristal preferiblemente, ya que es mejor para poder calentar en microondas.

 

  • Lleva fruta o frutos secos para media mañana: Para no llegar con una gran sensación de hambre a la hora del almuerzo o la cena (y por tanto, devorar la comida), es recomendable llevar algo para picar a media mañana o por la tarde. La fruta siempre es un acierto, pues es rica en vitaminas, fructosa y fibra; por otro lado, los frutos secos son una buena fuente de energía y proteínas lo que los hace muy saciantes (cuidado con la cantidad).

 

Estad atentos que en las próximas semanas subiremos recetas para tupper, pensados para llevar una dieta equilibrada también en la oficina.

Recetas para llevar a la oficina o para comer fuera de casa en tupper:

 

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